Si vienes a Pamplona y piensas que para comer bien tienes que acabar en un restaurante serio con mantel y camarero de etiqueta, ya te digo yo que no. Aquí lo que nos gusta es el copeo, el callejeo y el barrazo de toda la vida. Ir de bar en bar, pedir un zurito, un kalimotxo o un buen vinito de la tierra, y probar el frito o la tapa especial de cada sitio es casi una religión.
Si estás organizando tu escapada y andas buscando dónde comer en Pamplona, no te vuelvas loca buscando en TripAdvisor. Como soy de aquí, te he preparado una ruta de pintxos por Pamplona con mis sitios de confianza, los que nunca me fallan cuando salgo con mis amigos a alternar por el Casco Viejo.
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Mis paradas fijas para tapear por el centro
Para que no te líes con el mapa, te divido mis favoritos entre las calles con más ambiente de lo Viejo. Vamos directos a los tiros fijos.
1. Vermutería Río (Calle San Nicolás)
Este es un clásico de los de siempre en pleno centro. Tienen un cartelito con un contador en la pared donde van apuntando los fritos de huevo que venden desde que abrieron (¡y ya pasaron del millón hace tiempo!). El ambiente que hay aquí dentro siempre es genial.
- Qué pedir: Su famosísimo frito de huevo es obligatorio. Es crujiente por fuera, súper cremoso por dentro y la bechamel está perfecta. Pero ojo, que si te apetece cambiar, la croqueta de txangurro que hacen está también tremenda.
2. Bar Amatxo (Calle Navarrería, 20)
Te confieso que este es, con diferencia, mi preferido de lo Viejo. Está ubicado en un sitio privilegiado, justo enfrente de la Catedral, y entrar aquí es un acierto seguro. Lo que hace especial al Amatxo, aparte de que todas sus tapas están buenísimas, es el factor humano: las dueñas y las camareras son majísimas, súper atentas, y le dan al bar un ambiente cercano que no vas a encontrar en ninguna recomendación fría de internet. Además, es un clásico de los concursos de tapas de la ciudad, donde siempre suelen rascar premio gracias a lo bien que cocinan.
- Qué pedir: Aunque cualquier cosa de la barra está de muerte, te recomiendo ir a lo seguro y pedir su ensaladilla rusa o su tabla de quesos. Y si pillas en carta alguna de sus tapas ganadoras de los concursos, ni te lo pienses. Pídete un vino para acompañar y disfruta del trato de diez que te dan.
3. Bar Noe (Calle San Nicolás)
Otra parada que me encanta en la misma calle. Es un sitio súper acogedor donde se cuida muy bien el producto y siempre apetece entrar. Además, por la noche se transforma y a partir de las 11 – 12 se convierte en bar de copas.
- Qué pedir: Su frito de gamba está espectacular, pero si quieres probar algo típico de aquí que igual no has visto en tu vida, pide la bola de pimiento. Es un pintxo goloso, que yo no había probado hasta que me instalé en Pamplona y engancha un montón, su bechamel, su ligero picor… Delicia.
4. Baserriberri (Calle San Nicolás)
Si te apetece probar algo totalmente diferente, moderno y con fusiones locas, entra aquí. Tienen pintxos súper creativos y vanguardistas que han ganado un montón de premios en los concursos de la ciudad.
- Qué pedir: Pregunta directamente a los camareros por lo que tengan ese día o déjate sorprender por sus propuestas con nombres raros. Te va a explotar la cabeza con las combinaciones.
5. Bar Cervecería La Estafeta (Calle Estafeta)
Terminamos la ruta en la mítica calle del encierro. Este sitio me gusta porque no necesita florituras para conquistarte. Su propuesta de tapas es bastante simple, sin complicaciones, pero la verdad es que todo lo que sacan está riquísimo.
- Qué pedir: Una cerveza bien tirada y cualquiera de sus raciones o pintxos de la barra para picar algo rápido en un ambiente súper auténtico.
Cuatro trucos de local para que no parezcas un turista despistado
Ir de pintxos por el Casco Viejo tiene sus costumbres. Apunta esto para integrarte bien:
- Un pintxo por bar y a correr: No te apalanques en el primer sitio. La gracia de esta ruta de pintxos por Pamplona es tomarte algo, comerte la especialidad de la casa (el frito estrella de cada bar) y cambiar de calle.
- Elige bien el momento: Si te gusta el jaleo y el ambientazo, lo suyo es salir a la hora del vermú el sábado o domingo, o sumarte al «juevintxo» los jueves por la tarde, que los bares sacan ofertas de pintxo y caña más baratas y las calles se llenan.
- Para bajar la comida: Lo mejor que puedes hacer después de tanto frito es darte un paseo bordeando las murallas o tirarte un rato al césped de los parques. Échale un ojo a mi artículo sobre qué ver en Pamplona para ver cómo encajar el turismo entre bar y bar.
Al final, lo mejor es dejarse llevar
Comer en Pamplona de barras es una gozada porque el producto que tenemos en Navarra es espectacular. Si buscas dónde comer en Pamplona de forma divertida, probando un montón de cosas diferentes y viviendo el ambiente de la calle, el plan por lo Viejo es imbatible. (Nota: ¡Pronto haré otro artículo enfocado a los mejores restaurantes y sitios para tapear por Pamplona en general, que fuera del centro también hay joyas!).
Si quieres cotillear mapas o ver qué eventos culturales hay estos días por la ciudad para compaginarlo con el tapeo, puedes echar un vistazo a la web oficial de Turismo de Navarra.
💬 ¿Cuál de estos bares te ha llamado más la atención? Si ya has estado por lo Viejo y tienes tu rincón favorito que no he puesto, ¡cuéntamelo en los comentarios y voy a probarlo! ¡Que aproveche!